Definiciones y alcance
Este artículo mantiene separadas tres medidas. La tasa de empates es el número de partidos empatados dividido por el de partidos finalizados. Aquí se define un partido con pocos goles como aquel que termina con dos goles o menos en total; una medida complementaria más estricta contabiliza los partidos con cero o un gol. Estos son umbrales claros, no etiquetas universales sobre la calidad de un partido.
Un mismo partido puede ser tanto un empate como un partido con pocos goles, pero ninguna de las dos medidas implica la otra. Un resultado de 2–0 tiene pocos goles sin ser un empate, mientras que un empate 3–3 es un empate sin cumplir el umbral de pocos goles.
El registro por temporada
En todo el periodo, la mayor proporción de empates fue del 29.21% en 2021 y la menor, del 22.63% en 2017. La medida de pocos goles alcanzó su máximo del 56.05% en 2020 y su mínimo del 43.68% en 2016.
| Temporada | Empates | Tasa de empates | 0–1 goles | 0–2 goles |
|---|---|---|---|---|
| 2014 | 91 | 23.95% | 26.32% | 51.58% |
| 2015 | 92 | 24.21% | 23.42% | 48.42% |
| 2016 | 89 | 23.42% | 22.11% | 43.68% |
| 2017 | 86 | 22.63% | 28.95% | 49.47% |
| 2018 | 110 | 28.95% | 26.05% | 52.89% |
| 2019 | 105 | 27.63% | 27.37% | 54.47% |
| 2020 | 109 | 28.68% | 26.84% | 56.05% |
| 2021 | 111 | 29.21% | 30.79% | 55.53% |
| 2022 | 89 | 23.42% | 29.21% | 52.37% |
| 2023 | 107 | 28.16% | 28.42% | 53.95% |
| 2024 | 97 | 25.53% | 27.63% | 51.32% |
La serie es irregular. La tasa de empates no aumentó en todas las temporadas, y el valor de 2022 volvió al 23.42%. La comparación más amplia procede de los totales de los bloques, no de fingir que cada variación anual apunta en la misma dirección.
La tendencia posterior hacia los pocos goles
El primer bloque, 2014–2018, contiene 468 empates en 1,900 partidos, una tasa del 24.63%. El segundo bloque, 2019–2024, contiene 618 empates en 2,280 partidos, una tasa del 27.11%. La diferencia es de 2.48 puntos porcentuales.
Para el umbral de dos goles, el bloque inicial contiene 935 partidos con 0–2 goles, es decir, el 49.21%. El bloque posterior contiene 1,230, o el 53.95%. El aumento de 4.74 puntos es mayor que el cambio en la tasa de empates, por lo que la distribución de goles cambió más de lo que sugeriría por sí sola la división entre resultados.
La medida estricta apunta en la misma dirección: 482 partidos con 0–1 goles en el bloque inicial, o el 25.37%, frente a 647, o el 28.38%, en el posterior. Esto ayuda a distinguir una tendencia general hacia los pocos goles de un resultado basado únicamente en contar los partidos de dos goles.
En las temporadas posteriores de LaLiga de este periodo fue más probable que los partidos terminaran en empate y que se mantuvieran en dos goles totales o menos.
Máximos, mínimos y excepciones
2016 es el contrapunto más claro en cuanto a pocos goles: solo el 43.68% de los partidos terminó con dos goles o menos, el valor más bajo de la tabla. Esa temporada también tuvo una tasa de empates del 23.42%, por debajo del promedio a largo plazo. En el extremo contrario, 2020 combinó la tasa más alta de partidos con 0–2 goles, del 56.05%, con una elevada tasa de empates del 28.68%.
En 2021 la tasa de empates alcanzó el máximo de la serie, el 29.21%, y también se registró la tasa más alta de partidos con 0–1 gol, del 30.79%. Por tanto, las dos medidas no siempre avanzan al mismo ritmo: una temporada puede tener muchos empates sin ser la temporada con menos goles más estricta, y viceversa.
Estos ejemplos sirven como referencias. El resultado del bloque representa un cambio de frecuencia en una muestra amplia, no la afirmación de que una temporada concreta siga un guion fijo. Para explicar los máximos individuales harían falta los marcadores de cada partido, la fuerza de los equipos y el contexto del calendario.
Los umbrales de pocos goles solo son útiles cuando el lector puede ver qué incluyen. El intervalo 0–2 contiene 0–0, 1–0, 0–1, 1–1, 2–0 y 0–2. Un partido con tres goles totales queda fuera del intervalo independientemente de cómo se repartan esos goles. El intervalo más estricto, 0–1, elimina los resultados 1–1 y 2–0, y deja solo marcadores con cero o un gol en total. Por tanto, los intervalos son herramientas de frecuencia, no juicios sobre el entretenimiento.
En 4,180 partidos, el bloque inicial produjo 935 encuentros con 0–2 goles y 482 con 0–1. El bloque posterior produjo 1,230 y 647, respectivamente. Como el bloque posterior abarca seis temporadas, los recuentos brutos exagerarían por sí solos el cambio; las tasas ofrecen la comparación útil. La proporción de partidos con 0–2 goles aumenta 4.74 puntos, mientras que la de 0–1 gol sube 3.01 puntos.
La serie anual muestra por qué es valioso agrupar los datos. La tasa de 0–2 goles cae del 51.58% en 2014 al 43.68% en 2016, y después sube al 52.89% en 2018, al 54.47% en 2019 y al 56.05% en 2020. Se mantiene por encima del 51% en 2021, 2022, 2023 y 2024. La dirección no es monótona, pero los últimos años ocupan con mayor frecuencia la parte alta de la muestra.
Los empates muestran una mezcla similar de persistencia y variación. La tasa es del 23.95% en 2014, del 22.63% en 2017, del 28.95% en 2018 y del 29.21% en 2021. Después cae al 23.42% en 2022 antes de volver al 28.16% en 2023. Por tanto, el aumento de 2.48 puntos en el bloque es un desplazamiento medio en una serie irregular, no la afirmación de que la proporción de empates aumentara en todas las temporadas.
La coincidencia entre ambas ideas puede cuantificarse sin inventar una nueva medida. Un resultado de 0–0 o 1–1 contribuye tanto al recuento de empates como al de partidos con pocos goles. Un resultado de 2–0 contribuye únicamente al recuento de pocos goles. Un resultado de 3–3 contribuye únicamente al recuento de empates. Por eso, las series de empates y de pocos goles deben presentarse juntas, pero no sustituirse entre sí.
La temporada 2020 resulta especialmente informativa como máximo combinado: una tasa de empates del 28.68%, una tasa estricta de 0–1 del 26.84% y una tasa de 0–2 del 56.05%. La temporada 2021 tiene la tasa de empates y la tasa estricta de pocos goles más altas, pero su tasa de 0–2 es ligeramente inferior a la de 2020, con un 55.53%. Estos valores cercanos demuestran cómo la elección del umbral cambia la clasificación de las temporadas.
Un lector puede preferir el umbral 0–1 cuando busca marcadores muy ajustados, o el umbral 0–2 cuando busca partidos que se mantienen, en términos generales, con pocos goles. Ninguno es intrínsecamente correcto para todas las preguntas editoriales. Indicar el umbral desde el principio mantiene las comparaciones reproducibles y evita que un titular sobre pocos goles cambie de definición a mitad del análisis.
El recuento de empates y el de partidos con pocos goles también ofrecen una comprobación útil del denominador. En 2024, 97 de 380 partidos fueron empates, 105 terminaron con cero o un gol y 195 terminaron con cero, uno o dos goles. No se espera que los totales de pocos goles sean iguales al total de empates porque las categorías solo se solapan en algunos marcadores. Mantener visibles los recuentos evita que los porcentajes parezcan valores de índice sin relación.
La tasa de 0–2 goles del 53.95% en el bloque posterior significa que algo más de la mitad de los partidos registrados se mantuvieron en dos goles totales o menos. No significa que todas las temporadas posteriores superaran el 50%: la tabla anual muestra valores superiores al 52% entre 2019 y 2023, mientras que 2024 se sitúa en el 51.32%. Por tanto, la afirmación sobre el bloque es una descripción agrupada, no una regla anual.
La misma cautela se aplica a las tasas de empates. Una tasa del 27.11% en el bloque posterior es superior al 24.63% del inicial, pero el máximo anual es del 29.21% y el mínimo anual, del 22.63%. La amplitud es suficiente para que una temporada futura se sitúe fuera del promedio reciente sin contradecir el patrón histórico. Los umbrales hacen visible esa incertidumbre en lugar de ocultarla.
La elección del umbral también afecta a la rapidez con la que parece cambiar una temporada. Entre 2016 y 2021, la tasa de 0–2 goles sube del 43.68% al 55.53%, un intervalo de 11.85 puntos, mientras que la tasa de empates pasa del 23.42% al 29.21%, un intervalo de 5.79 puntos. Por tanto, la medida de pocos goles es el enfoque más sensible en esta serie, aunque ambas medidas terminan en niveles más altos en el bloque posterior.
Límites y método
La muestra abarca 4,180 partidos de LaLiga finalizados entre 2014 y 2024. Las tasas utilizan el numerador indicado dividido por el número de partidos finalizados y se redondean a dos decimales. La fuente es Xtra-Stats. La temporada 2025 se omite porque un partido no forma parte del conjunto de partidos finalizados.
Los umbrales 0–1 y 0–2 se refieren a los goles totales marcados por ambos equipos. Son intervalos descriptivos, no juicios de calidad. Este artículo informa sobre asociaciones en el registro por temporada y no atribuye una causa ni predice las futuras tasas de empates y de goles.